lunes, 21 de abril de 2008

Grandes historias de la Canción Part X


Hay un dicho en Irlanda que comenta que "Dios invento el alcohol para que los irlandeses no dominaran el mundo". Es un poco exagerado pero revela su sentido del humor, entre otras características, se suele decir tb que son muy cabezotas, y no me extraña sabiendo que el libro record guiness, se hizo debido a una discusión en Irlanda delante de una cerveza guinness donde Hugh Beaver discutía con su mejor amigo sobre cuál era el animal volador más rápido. La discusión llegó a las manos y ya se iban a matar cuando de repente Hugh dijo: - “por Morrigan, si seguimos así pronto no quedaran irlandeses” y llegando a un acuerdo de dejar, momentáneamente la discusión acerca de cuál era el animal volador más rápido del mundo, se planteó cuántas preguntas estarían sin respuestas por no existir una guía donde hallar la solución. Y cuantos irlandeses matándose por no ponerse de acuerdo.

El resultado fue una recopilación de hechos insólitos que se publicó en 1954, tras tres años de investigar hazañas y proezas de diferentes personas del mundo.


Si podéis, os aconsejo ver la película “El inglés que subió una colina y bajó una montaña”. Muy ilustrativa.


Celta es sinónimo de bosques milenarios, gaitas y druidas. Los celtas basaban su calendario en los ciclos de la luna, en vez del sol simbolizando con su esvástica de espiral la continuidad, entendían la muerte como un ciclo aunque tenían fuertes reglas para despedir a los seres queridos, en los enterramientos se encendía una antorcha y el fuego no podía apagarse durante la noche, eso simbolizada que el difunto era querido y respetado y que sus familiares y amigos cuidaban de él durante su camino al otro lado en la noche, la gente acudía y vigilaban que la antorcha permaneciese encendida hasta el amanecer. Los celtas estaban fascinados por la magia existente “en medio” de diferentes lugares, como los interiores, cruces, comienzos, etc. La orilla, por ejemplo, no es ni tierra seca, ni mar, pero, con todo, es el lugar de reunión de ambos. Estos lugares no estaban ni en uno ni en otro lado, por lo que eran considerados lugares de energía, donde lo material y lo espiritual se encontraban y era fácil perderse. Decía que esto servía para que el difunto no se perdiese en un cruce de caminos, porque siempre que mirase atrás vería la luz de la antorcha encendida.


Es el único pueblo que le da tanto valor a la música que algunos sonidos están sujetos a restricciones, hay unas secuencias de notas musicales, notas prohibidas que solo pueden ser tocadas en funerales. El sonido que producen estas notas prohibidas son tan profundas y desgarradoras que es como si las gaitas y violines llorasen. La música vuela a través de las praderas de Irlanda y todo aquel que las oye sabe que un amigo ha muerto. Las tabernas se cierran y la gente acude a la llamada. Se cuenta que cierto día un inglés (de todos es conocida la animadversión que sienten unos y otros) se encontraba en un pub de tierras galesas, todos reían y bromeaban, de repente se hace el silencio en medio de la noche, la gente comienza a salir a la noche sin decir nada, el tabernero recoge e impaciente le grita, ¡no seas insensato, ¿es que no las oyes?¡. Al parecer el inglés las oía sin escucharlas. No se pueden explicar ni necesitan ser entendidas, hay que sentirlas en el alma.


Las canciones que aquí pongo contienen algunas de esas notas, dicen que solo los celtas pueden "sentir" estos lamentos de la música

¿Puedes sentirlo tú?